La actividad
verbal son todas aquellas habilidades que posee el hombre que están
incluidas en el lenguaje como el hablar, escuchar, leer y escribir. Esta actividad humana está dirigida a alcanzar un objetivo, el que a
su vez se determina por un motivo o un sistema de ellos. La teoría de la actividad deja bien
explícita la imposibilidad de aprender fuera de la propia actividad al
establecer que los conocimientos como imágenes de los objetos, fenómenos, acciones y otras,
nunca existen en la cabeza del hombre, fuera de
algunas actividades o acciones. Esta concepción de actividad parte de la
definición de Marx que plantea que: "la actividad en su forma
inicial y básica es la actividad sensorial práctica, durante la cual las personas
entran en contacto práctico con los objetos del mundo circundante, experimentan
la resistencia de esos
objetos y actúan sobre ellos, subordinándose a sus propiedades objetivas" (Marx
y Engels, 1963).
Por lo
tanto, la concepción filosófica de la categoría de la actividad es rectora para
la consideración de la comunicación como
actividad verbal. La comunicación es por
tanto la expresión efectiva de las relaciones sociales (materiales y
espirituales) engendradas a partir de la actividad. En el proceso de
comunicación, el hombre actúa
recíprocamente con los restantes hombres e interactúa con el medio que lo
circunda. La actividad verbal constituye una relación activa entre el hombre y
el medio. La teoría de la actividad verbal consiste en lo esencial en
considerar el habla, la comunicación como una actividad.
Desde el
punto de vista psicológico, la teoría de la actividad verbal es el proceso a
través del cual el hombre transmite y asimila la experiencia sociocultural,
establece la comunicación y planifica sus actividades. Esta definición resulta
de mucha utilidad en el
proceso de la enseñanza de la lengua extranjera
puesto que incluye los conceptos del lenguaje, el
proceso y la situación los que forman parte del contenido. Este concepto de actividad verbal se opone al de conductismo verbal. El
hombre no solo se adapta al medio, sino también lo asimila y lo transforma
gracias a la capacidad de planificar y prever su actividad. La actividad verbal
es el tipo de actividad en el cual el hombre utiliza el lenguaje como medio
para interactuar con el mundo que lo rodea. 

Es por
ello, que esta teoría constituye la piedra angular de la enseñanza comunicativa
de lenguas, al asumir
que la comunicación constituye el objetivo, el contenido y el medio en la
enseñanza de lenguas. Al respecto nos adscribimos a la definición de Zimnaya
(Leontiev, 1982) que considera "la actividad verbal como sistema
lingüístico, que se convierte en objeto de estudio y medio de comunicación, el
proceso de recepción de información que constituye no sólo objeto de estudio, sino
también objetivos en
términos de resultados en la enseñanza de lenguas extranjeras, y la situación
comunicativa, que forma parte del contenido y es a su vez la condición para la
enseñanza tanto del sistema lingüístico como del mismo proceso de
comunicación".
Esta
definición de Zimnaya enfatiza en la consideración de la comunicación y más
particularmente la competencia comunicativa como el objetivo final de la
enseñanza de lenguas, pero sobre la base de utilizar la propia comunicación
como contenido de enseñanza y medio para lograr el objetivo final. La actividad
verbal es la comunicación en sí misma, el sistema de lenguaje, el producto y el proceso
de la comunicación, formado por fases bien definidas en las que la capacidad
verbal se desarrolla dentro de las situaciones comunicativas.
La
actividad verbal se compone de cuatro aspectos en los cuales se realiza: la
audición (comprensión auditiva), la expresión oral, la lectura y la escritura. De ellos,
dos son productivos: la expresión oral y la escritura, y dos son receptivos: la
audición y la lectura. La
competencia comunicativa se manifiesta por medio de estas cuatro habilidades comunicativas básicas. A través de estos aspectos, los hablantes realizan una serie
de funciones que se
convierten en los objetivos inmediatos de una clase, como son
dar direcciones, dar instrucciones, invitar a alguien, entre otros, pero son a
su vez contenido de las tareas comunicativas que aparecen en esa clase o
sistema de clases.
La
actividad verbal consta de habla interior y habla exterior. El habla exterior
es la realización externa del lenguaje, mientras que la interior se manifiesta
como una fase de la planificación en la
actividad teórica y práctica.
La
realización externa del lenguaje puede ser de forma oral o escrita y tiene
lugar en un nivel productivo.
En los
trabajos de Leontiev se ha revelado y descrito la estructura general de
la actividad, sus mecanismos psicológicos y formas fundamentales, así como el
proceso de su desarrollo. Los
mecanismos psico- fisiológicos de concientización, memoria y participación permiten la realización de la
actividad verbal. Estos mecanismos se relacionan estrechamente con los niveles
de estructura de la actividad verbal. Para Leontiev, la actividad tiene tres
fases fundamentales: la de orientación y planificación, la de realización y la
de control. Estas
fases están estrechamente vinculadas con los componentes de la actividad, es
decir con las necesidades, los motivos, los objetivos, las acciones, operaciones y condiciones. La fase de orientación y
planificación se efectúa en el nivel léxico-semántico del lenguaje,
interiorizado. Este código se apoya
sobre imágenes, esquemas, y solo facultativamente sobre palabras y
combinaciones de palabras.
Las
necesidades, los motivos y las tareas de la actividad orientan al hombre en la
realidad circundante, la que es dada en forma de imágenes, de la percepción, de la memoria, de la
representación y el pensamiento. El hombre
en el plano de las imágenes realiza la búsqueda y la prueba de la tarea, para
satisfacer una determinada necesidad (es por eso que el cumplimiento real de
las acciones y las operaciones entra en la fase ejecutiva de la actividad). El
pensamiento es el objeto del contenido psicológico de la actividad verbal. El
determina la actividad en su totalidad de forma tal que el lenguaje es medio, y
el habla es el procedimiento de formación y formulación del pensamiento.
·
El lenguaje
debe ser considerado una acción verbal
insertada en la actividad productiva y cognitiva del hombre.
·
La
actividad como un todo es orientada hacia un motivo. Un motivo o una jerarquía
de ellos impulsa al hombre a establecer sus metas de antemano.
·
La
actividad verbal debe estar asociada con la solución de problemas
cognitivos, de esta forma el lenguaje es usado como un medio para la resolución
de problemas.
·
La fase de
orientación y control incluye una actividad de orientación de cualquier
complejidad. La comprensión del texto es un
requisito previo para la acción verbal que incluye la planeación del enunciado en un nivel semántico del
lenguaje. Este es basado en imágenes y esquemas y en muy raras ocasiones en
palabras y combinaciones de estas.
En el
aprendizaje de lenguas extranjeras la formación de las
acciones y operaciones verbales pasa por las siguientes etapas:
·
Control
consciente (auto verificación de que se ha empleado la forma correcta y se ha
comprendido bien).
·
Actividad
automatizada (ejercitación).
·
Dominio de
la expresión espontánea.
Al diseñar
tareas comunicativas en la enseñanza de lenguas extranjeras, por tanto se debe
lograr una secuencia que propicie el avance de los estudiantes de una etapa a
otra, hasta lograr el dominio de una expresión oral espontánea, al menos en
un nivel elemental de competencia comunicativa.
Desde el
punto de vista teórico y práctico, la teoría de la actividad verbal ofrece en
lo fundamental una posibilidad incalculable para la compresión de los
mecanismos psicológicos que subyacen en la expresión oral.
En el
contenido psicológico de la actividad verbal Leontiev (1974) distingue los
siguientes componentes:
·
El objeto –
Es el pensamiento como forma de reflejar las relaciones entre los objetos y
fenómenos de la realidad objetiva, y él determina a la actividad en su
conjunto.
·
El medio –
Es la lengua en particular, formada por los componentes fonéticos, gramaticales
y léxicos. La lengua constituye el medio para expresar el pensamiento Leontiev
señala que la tarea de la enseñanza es llevar los componentes de la lengua
hasta el nivel de las habilidades del habla.
·
El
procedimiento – Es el habla para formar y formular el pensamiento. En su
relación con el proceso de la actividad verbal, la unidad de lengua y habla
forman un mecanismo interno para la realización de los procesos de
compresión auditiva, expresión oral y escrita y compresión de lectura.
·
El producto
– Es aquello que objetiviza, materializa la acción, en el caso de las formas
productivas se trata de los enunciados orales o el texto escrito. El producto
puede considerarse como objetivo.
·
El
resultado – Es la relación del sujeto o del interlocutor ante los estímulos
verbales. En la actividad verbal se da la unidad de forma y contenido. También
forman una unidad los factores materiales (externos) y los factores psíquicos
(internos).
A través de
la actividad verbal se controlan los procesos de compresión y producción de la
lengua que se estudia. Un alto nivel de actividad verbal sólo es posible por la
correlación entre los conocimientos, hábitos y habilidades. Es por ello, que considerar
la comunicación como actividad, significa enseñarla como proceso y resultado
que sintetiza los aspectos objetivos y subjetivos del quehacer del hombre. De
esta concepción se deriva además el hecho de que los alumnos no pueden aprender
a comunicarse al margen de la actividad práctica. El único medio posible de
aprender a comunicarse es mediante la realización del propio proceso de
comunicación.

